La Investigación en común: Objetivos, proyectos, infraestructura y grupos

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Introducción

En un mundo globalizado y basado en una economía competitiva la creación de conocimiento, su desarrollo y su aplicación al tejido empresarial son las bases del desarrollo productivo que puede permitir alcanzar la cohesión social y el estado de bienestar de un país. Iberoamérica representa más del 8% de la población mundial y para que los ciudadanos de sus países puedan aspirar a una situación de equidad con los de los países más desarrollados es imprescindible que pueda competir en la creación de conocimiento y en su aplicación en el mercado internacional.

La investigación, el desarrollo y la innovación realizada en los países iberoamericanos no alcanzan el nivel de los países más desarrollados. Iberoamérica debe afrontar por tanto el desafío de mejorar sus indicadores. Pero, al mismo tiempo, Iberoamérica es una gran oportunidad ya que su trayectoria histórica le puede permitir afrontar de manera conjunta los grandes retos a los que se enfrentan hoy los más de 6 billones de personas de nuestro planeta, como el cambio climático, la energía o el planteamiento de una economía sostenible. Por ello, la cooperación y las redes de conocimiento son instrumentos básicos que deben ser promovidos y apoyados por las instituciones públicas y privadas de todos los países. Estas estructuras han de estar fundamentadas en bases sólidas de conocimiento, capaces de atraer talento e impulsar la interdisciplinariedad como pilares básicos para la consecución de resultados. Hay que tener en cuenta que muchos investigadores iberoamericanos realizan su labor en países más desarrollados, lo cual acaba incrementando las diferencias en los rankings globales sobre la investigación. No es tan solo un problema de investigadores sino de focalización de la investigación, y de tener un lugar de trabajo, en los centros de investigación sitos en el área iberoamericana.

Las universidades iberoamericanas comparten desde su creación valores comunes que han servido para establecer redes de intercambio y colaboración entre investigadores, que hoy tenemos la obligación de impulsar para que nuestros países sean competitivos en el marco del espacio global del conocimiento.

Situación de la investigación en Iberoamérica

La competitividad y la gestión del conocimiento son las bases del futuro desarrollo. Conscientes de ello los países iberoamericanos han hecho su apuesta para que sus instituciones de enseñanza superior sean la base del triángulo del conocimiento contribuyendo a su creación mediante la investigación, a su transferencia mediante el proceso de formación y a la creación de riqueza mediante el proceso de innovación. Es cierto que al igual que ocurre en otros países, no todas las universidades pueden operar plenamente como centros de investigación debido a la baja inversión en I+D+i de muchos países y al hecho de que los recursos humanos productivos en ciencia y tecnología están concentrados en un núcleo de universidades a veces denominadas de “investigación”, aunque es la creación de conocimiento lo que caracteriza la esencia y razón de ser de la universidad. Así se detalla en el decreto fundacional de la universidad de Bolonia promulgado por Federico I “La Universidad, por ley, es el lugar en el cual la investigación se desarrolla libremente independientemente de cualquier otro poder”.

A los investigadores universitarios hay que añadir los de otras estructuras públicas, generalmente organismos nacionales de investigación, que junto a los de la iniciativa privada, menos importante en general que la correspondiente a los países más desarrollados, contribuyen también a la creación de conocimiento y a los procesos de transferencia e innovación.

El número de investigadores por cada mil personas de población activa en Iberoamérica en el período 2000-2005 era de 1,4 (Figura 1). Con datos del año 2006 sólo España (5,39), Portugal (3,81), Chile (2,03) y Argentina (2,20) superaban los 2 investigadores por cada 1000 personas activas, cifras alejadas de las de países más desarrollados. Otra característica importante es que dichos investigadores se concentran principalmente en las universidades y en el sector público, siendo un porcentaje muy pequeño los que trabajan en el sector empresarial, sólo en el caso de España y Brasil supera el 25%, mientras que en muchos países más desarrollados supera el 50% (Figura 2).

Respecto a la producción científica mundial en el período 1996-2008, la producción iberoamericana representó el 5,99% de la producción mundial, alrededor del 60% de su contribución a la población (Figura 3). No obstante, en este período la participación iberoamericana creció prácticamente en todos los países (Figura 4a) y en algunos casos se triplicó (Figura 4b y 4c). Cabe destacar los crecimientos experimentados por España, Portugal y Brasil (Figura 4a). Según datos de Elsevier, la producción científica en España experimentó un crecimiento del 80% en el período 1997-2007, situándose en el noveno puesto mundial con una producción anual de 45000 documentos. Asimismo Brasil se sitúa en el puesto 15, con una producción anual de 26000 documentos (Figura 5), y un crecimiento del 159% que le sitúa en el tercer lugar mundial en el ranking de crecimiento, sólo superada por China y Corea. Portugal, aunque con un porcentaje global menor (10600 documentos en 2008) experimenta un crecimiento todavía mayor superando ligeramente el 210%.

La distribución de la producción científico-tecnológica en los países iberoamericanos por áreas o disciplinas muestra diversos perfiles, pero las áreas de medicina, agricultura y ciencias biológicas, bioquímica, genética y biología molecular junto con la de física y astronomía tienen un peso importante, representando en algunos casos, más de la mitad de la producción (Figuras 6a, 6b, 6c y 6d). La mayor parte de los investigadores iberoamericanos llevan a cabo sus investigaciones en colaboración con investigadores internacionales siendo la tercera parte de la producción científica la que se publica en régimen de coautoría. En el período 1996-2008 la colaboración internacional se incrementó prácticamente en todos los países. (Figura 6e). En los ámbitos de ciencias e ingeniería son España y Argentina los que más han incrementado el grado de internacionalización de sus publicaciones (Figura 6f).

La transferencia de conocimiento medida por el número de patentes es baja en los países de Iberoamérica aunque ha experimentado un notable crecimiento en los últimos años. La poca implicación de la empresa privada en las actividades de investigación, junto con una inversión reducida especialmente en recursos humanos dedicados a I+D+i, acostumbran a contribuir a ello. En el período entre 1963 y 2005 sólo España, México, Brasil y Argentina superaron las 1000 patentes otorgadas por la United State Patents and Trademark Office (USPTO) mientras que el caso de Gran Bretaña fueron 120.000 (Figura 7). De esta manera en un período de 50 años Iberoamérica contribuyó sólo al 0,32% de las patentes otorgadas (Figura 8), aunque en los últimos años este indicador ha mejorado mucho especialmente en España, Brasil y México.

El gasto en I+D ha sido tradicionalmente bajo en los países iberoamericanos, expresado en % del PIB se sitúa por debajo del 1% con las excepciones de España (1,27%) y Brasil (1,02%) o muy cercano a ese valor en el caso de Portugal (Figura 9), siendo superior al 2,5% en los países más desarrollados como Japón, EEUU y Alemania y en algunos países emergentes como Corea. Dichos recursos provienen fundamentalmente del sector público y se ejecutan mayoritariamente en las universidades y centros gubernamentales de investigación. Únicamente en España más de la mitad del gasto se ejecuta en las empresas. En cuanto al número de artículos publicados la productividad promedio en Iberoamérica para el periodo 2000-2005, es de 24 artículos publicados por cada 100 investigadores, ocupando España la primera posición.

Políticas nacionales, regionales y globales de fortalecimiento de la investigación

Las políticas regionales llevadas a cabo por los distintos países de iberoamérica para el fortalecimiento de la investigación, muestran una gran disparidad de criterios según el marco geopolítico en el que se encuentran. En el caso de los dos países europeos la política científica regional queda fuertemente influenciada por el impacto de la política europea en la que se halla encuadrada.

Argentina
La política científica y tecnológica se gestiona desde el Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología. La investigación se lleva a cabo principalmente en las universidades públicas y en el CONICET. Se promueve la contratación de profesores postgraduados y los docentes e investigadores se clasifican en cinco categorías, de los cuales sólo los pertenecientes a las dos primeras pueden dirigir investigaciones. Con el fin de incentivar la productividad investigadora, dichas categorías suponen también un complemento salarial.

Bolivia
No hay un sistema nacional efectivo de Ciencia y Tecnología. El organismo Nacional es el CONACYT. Los planes de reforma de la educación superior deberían fomentar el desarrollo científico.

Brasil
La infraestructura de investigación y desarrollo ha experimentado un importante crecimiento en los últimos años. Desde los años 70 se ha promovido la formación de doctores como base de la investigación y hoy Brasil ocupa el lugar número 15 de la producción científica mundial y sus publicaciones son citadas principalmente por investigadores de EEUU, Reino Unido y Alemania. Más del 80% de esta producción científica tiene lugar en las universidades y aunque el país ha experimentado gran aumento de su producción científica (1,5% de la producción mundial) sus patentes registradas en USPTO son solamente el 0,05% del total.

La política del país en ciencia y tecnología tiene como ejes estratégicos:
• La expansión y consolidación del sistema nacional de Ciencia y Tecnología
• La política industrial, tecnológica y de comercio exterior
• Objetivos estratégicos nacionales como las áreas prioritarias del Amazonas, el programa espacial, el programa nuclear y la cooperación internacional
• La ciencia y la tecnología para la inclusión y el desarrollo social

Hay que destacar que la universidad de Sao Paulo es responsable de más del 25% de la producción del país. Sus contribuciones más destacadas están en las áreas de ciencias agrarias, física, medicina y química.

Chile
Existe un sistema nacional de investigación y desarrollo integrado por un sector de oferta (universidades y centros de investigación), un sector de demanda integrado por empresas públicas y privadas y las “interfases” como unidades de transferencia tecnológica.
En los últimos años se ha potenciado la formación de doctores y su inserción en la industria, que quiere mantenerse actualizada y competitiva, por lo que se espera que los resultados de innovación y las patentes aumenten especialmente con la creación del Fondo Nacional de Innovación.

Colombia
La creación de grupos de investigación y centros de excelencia y una política de formación de jóvenes doctores, ha redundado en un incremento de la actividad investigadora especialmente en las universidades más consolidadas subiendo hasta cinco puntos en el índice de competitividad global de 2009-2010.

Las expectativas de un mayor crecimiento se presentan en un contexto institucional caracterizado por la aprobación de la ley de ciencia, tecnología e innovación (Ley 1286 de 2009) y la adopción de la política nacional en la materia. La nueva ley sustituye la que regía el sistema desde 1990 y presenta algunas novedades que apuntan a consolidar la investigación y la innovación como estrategia para elevar el nivel de desarrollo del país. En términos institucionales la ley le da mayor autonomía y visibilidad a Colciencias, el anterior instituto de ciencia y tecnología, otorgándole el rango de departamento administrativo de ciencia, tecnología e innovación; la ley además integra en un solo sistema lo que antes parecía separado como ciencia y tecnología, por una parte, e innovación, por la otra, y también amplía el alcance del sistema al concebir a las empresas y los entes territoriales como actores del mismo.
Desgraciadamente la nueva ley no asigna fondos específicos para ciencia, tecnología i innovación, aunque hay que destacar el esfuerzo realizado en la formación de recursos humanos y fortalecimiento de las capacidades.

Costa Rica
La mayor parte de los centros de investigación y de los investigadores se encuentran en las universidades estatales.

México
El Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología creado en 1970 es el responsable de elaborar las políticas de ciencia y tecnología y en 2002 se promulgó una Ley de Ciencia y Tecnología. Su objetivo es fomentar el desarrollo científico y tecnológico del país apoyando la investigación científica de calidad, la innovación tecnológica en las empresas y la formación de recursos humanos de alto nivel. En el año 2005 dedicaba el 0,46% del PIB a I+D, el reto planteado es alcanzar el 2% en el 2025. Las áreas prioritarias de conocimiento son: las tecnologías de información y las comunicaciones, la biotecnología los materiales avanzados, el diseño y proceso de manufacturas y la infraestructura y el desarrollo urbano y rural.

Las universidades son pilar fundamental de estas políticas y han apostado por formación de doctores e incremento del número de programas de doctorado. Con el fin de aumentar la capacidad de formación y de captación de recursos humanos de financiación muchas se han agrupado en redes, CUMEX es un ejemplo de ello. Sería necesaria una mayor implicación del tejido productivo en las actividades de investigación y una carrera investigadora definida para los jóvenes doctores.

Panamá
Fortalecimiento del postgrado en las universidades y cambios normativos para aumentar la vinculación con la empresa privada.

Perú
Incremento del número de doctores y de programas de postgrado. Potenciación de nuevos grupos de investigación. Incremento de la investigación en el ámbito social.

República Dominicana
Las instituciones promueven la formación de nuevos doctores mediante alianzas con universidades de otros países.

Uruguay
El sector científico tecnológico se basa en gran parte en la universidad, que tiene más del 80% de los recursos humanos, con una baja implicación del sector empresarial. Se han incrementado recientemente el número de programas de doctorado.

Venezuela
Programa de formación de personal investigador y fortalecimiento de los programas de postgrado en universidades nacionales creando nuevas unidades de investigación vinculadas a estos programas.

España
La gobernanza del sistema Español de Ciencia y Tecnología se articula a través de la ley de de la Ciencia 13/1986 y está basado desde 1988 en los planes nacionales de investigación científica, desarrollo e innovación tecnológica en los que se establecen los objetivos y las prioridades de la política de investigación, que deben asimismo coordinarse con los programas Marco de la UE y los programas de las Comunidades Autónomas. En los últimos años se ha realizado una fuerte inversión en I+D, así durante el período 2004-07 el presupuesto de I+D se incrementó en un 103%. Este aumento sostenido ha permitido que España ocupe la novena posición mundial en cuanto a publicaciones científicas, pero los resultados en número de patentes e innovación distan todavía de los de países más desarrollados. El sector empresarial ejecuta más de la mitad del gasto de I+D pero sólo aporta el 46,4% del presupuesto frente al 47% del sector público. Las universidades tienen el 49,6% de los investigadores y son las principales contribuyentes a la producción científica del país.
El VI Plan Nacional tiene cuatro áreas que persiguen objetivos específicos: área de generación de conocimientos, área de fomento de la cooperación en I+D, área de desarrollo e innovación y área de acciones estratégicas. La cooperación con Iberoamérica se enmarca en el programa CYTED.

España necesita incrementar el número de investigadores con capacidad de captación de proyectos del programa marco europeo, el retorno en el VI Programa Marco (2002-2006) fue del 6,6% y la contribución a su presupuesto del 8,5%. Hace falta para ello definir una carrera investigadora y mantener el esfuerzo inversor en I+D+i. Hay que potenciar la innovación empresarial y su conexión con los organismos de investigación.

Portugal
El Ministerio de Ciencia, Tecnología y Enseñanza Superior es el organismo responsable de las políticas en los tres ámbitos. La Fundación para la Ciencia y la Tecnología es la encargada de la promoción, financiamiento y evaluación de organismos, programas y recursos humanos.
Tres medidas importantes de política nacional, introducida ya hace 15 años, han contribuido a la internacionalización y al crecimiento de la producción científica en más de un 200% durante el periodo 1996-2006: (i) evaluación de las instituciones y proyectos de investigación realizada por grupos de expertos extranjeros, lo cuál garantiza el reconocimiento de la calidad a nivel internacional y promueve la colaboración transfronteriza; (ii) los artículos publicados en revistas de calidad internacionalmente reconocida, pasarán a tener un peso en la evaluación de los investigadores y en la instituciones de investigación, y (iii) la concesión por año de cerca de 1500 becas de doctorado, a fin de permitir la graduación en universidades extranjeras de cualidad, principalmente americanas, a los mejores estudiantes de las diferentes áreas científicas.
Las instituciones públicas de educación superior concentran el 45% de los investigadores y ejecutan el 35% del gasto en I+D que en el 2006 era del 0,83% del PIB. El sector empresarial, en colaboración con algunas universidades, se ha convertido en un agente importante como financiador y ejecutor del gasto total en I+D.

Reflexiones

El sistema de Ciencia y Tecnología de un país debe estar regulado por una ley aprobada por el parlamento de la nación con asignación de fondos específicos, con el fin de que no se vea sometido a los vaivenes políticos de los cambios de gobierno. La presencia de organismos independientes que lleven acabo las actividades de evaluación es indispensable. En este sentido, debería ser muy positivo el acceso a entidades externas (extranjeras) para la evaluación periódica de las instituciones, lo cuál facilitaría, entre otros, el reconocimiento internacional de la investigación realizada en los diferentes países; la colaboración entre grupos de investigación evaluados y sus evaluadores y, la movilidad de investigadores y estudiantes de esos grupos, en particular doctorandos, con vistas a la participación de investigadores “iberoamericanos” en publicaciones de áreas punteras.

Los países que tienen un sistema de ciencia y tecnología con mejores resultados, tanto en publicaciones como en transferencia de conocimiento, han apostado por la formación de doctores. En algunos países los doctores presentan productividades hasta cinco veces mayores que los profesionales que carecen de esta formación.
En todo este proceso la investigación básica es el pilar fundamental que permite después las aplicaciones y el desarrollo adecuado para que el tejido productivo participe de manera activa en la transferencia de conocimiento y la innovación.
Los programas de investigación de excelencia en cualquier ámbito del conocimiento pueden coexistir con prioridades nacionales en algunos temas que puedan servir para atraer la inversión privada y facilitar la innovación en algunas áreas básicas para el desarrollo del país.
Las instituciones deberían planificar su investigación garantizando el apoyo y el crecimiento de los grupos investigadores que tengan la masa crítica adecuada para ser competitivos. Asimismo deberían existir líneas de apoyo para grupos emergentes con duración determinada para facilitarles la entrada en el sistema competitivo de programas nacionales e internacionales de investigación. La colaboración internacional es básica para poder competir globalmente por lo que es necesario que los doctores realicen estancias postdoctorales en centros de otros países y que cada país tenga un programa de atracción de recursos humanos de calidad mediante contratos “tenure track”.
Podría ser también interesante, para aquellos países en que esto no suceda, la promoción de grupos y centros de investigación abiertos a universidades de otros países.
En resumen, el incremento de la investigación y la innovación en Iberoamérica debería conseguirse mediante un plan de ciencia y tecnología de cada país que potenciara la investigación básica de excelencia y la orientada a los puntos fuertes del tejido productivo y debería estar basada en:

a) Formación de doctores (se pueden llevar a cabo mediante títulos conjuntos con otros países, lo que facilita la obtención de recursos humanos con el adecuado nivel de formación)
b) Estancias postdoctorales (en centros de otros países)
c) Diseño de una carrera investigadora mediante contratos “tenure track” para facilitar la incorporación de los investigadores (atracción de talento).
d) Programas de formación de promotores de empresas de base tecnológica entre los doctores y de incorporación al tejido empresarial para facilitar la innovación en el tejido productivo.

Para fortalecer la dimensión internacional de la investigación las universidades deberían apoyar a sus grupos y centros mediante la capacitación y prestación de servicios de acompañamiento, que se podrían traducir en la creación de oficinas para la consecución y gestión de proyectos internacionales en todas sus fases de desarrollo, así como la capacitación de los investigadores y grupos en ámbitos claves (redacción de proyectos, publicación en revistas internacionales, o gestión de bases de datos y recursos). No olvidemos tampoco, una activa agenda diplomática de carácter científico por parte de los respectivos gobiernos.

Dado que la investigación actual es altamente competitiva globalmente y requiere colaboraciones internacionales para asegurar avances científicos, muchos de estos procesos deben realizarse en marco de redes internacionales de centros de investigación como garantía del éxito del proceso.

FIGURA 1
INVESTIGADORES JCE POR CADA MIL PERSONAS
EN LA FUERZA DE TRABAJO, 2000-2005
Fuente: Educación Superior en Iberoamérica 2007

INVESTIGADORES JCE POR CADA MIL PERSONAS EN LA FUERZA DE TRABAJO

FIGURA 2
INVESTIGADORES POR SECTOR DE EMPLEO
Fuente: Educación Superior en Iberoamérica 2007

FIGURA 3
PARTICIPACIÓN DE IBEROAMÉRICA EN EL TOTAL DE LA PRODUCCIÓN
CIENTÍFICA MUNDIAL DEL PERIODO 1996-2008
Fuente: SCImago Journal & Country Rank

FIGURA 4a
EVOLUCIÓN DE LA PARTICIPACIÓN DE IBEROAMÉRICA EN LA PRODUCCIÓN
CIENTÍFICA MUNDIAL 1996-2008
Fuente: SCImago Journal & Country Rank

FIGURA 4b
EVOLUCIÓN DE  LA PRODUCCIÓN CIENTíFICA EN IBEROAMÉRICA 1996-2008
Fuente: SCImago Journal & Country Rank

FIGURA 4c
COMPARACIÓN DE LA EVOLUCIÓN DE  LA PRODUCCIÓN CIENTÍFICA EN IBEROAMÉRICA CON LA DE EU Y USA (1996-2008)
Fuente: SCImago Journal & Country Rank

FIGURA 5
PANORAMA DEL CAMBIO PRODUCIDO EN LA INVESTIGACIÓN 2007
Fuente: Rethinking Research Performance & Strategy

FIGURA 6 a
PRODUCCIÓN CIENTÍFICA POR ÁREAS EN LATINOAMÉRICA (1996-2008)
Fuente: SCImago Journal & Country Rank

FIGURA 6 b
EVOLUCIÓN DE LA PRODUCCIÓN CIENTÍFICA POR ÁREAS EN
LATINOAMÉRICA (1996-2008)
Fuente: SCImago Journal & Country Rank

FIGURA 6 c
EVOLUCIÓN DE LA PRODUCCIÓN CIENTÍFICA POR ÁREAS EN
ESPAÑA (1996-2008)
Fuente: SCImago Journal & Country Rank

FIGURA 6 d
EVOLUCIÓN DE LA PRODUCCIÓN CIENTÍFICA POR ÁREAS EN PORTUGAL (1996-2008)
Fuente: SCImago Journal & Country Rank

FIGURA 6 e
EVOLUCIÓN DEL PORCENTAJE DE ARTÍCULOS EN COLABORACIÓN INTERNACIONAL
Fuente: SCImago Journal & Country Rank

FIGURA 6 f
TASA NACIONAL DE COAUTORÍA DE ARTÍCULOS DE CIENCIA
E INGENIERÍA POR PAÍS, 2003 (PORCENTAJE)
Fuente: Educación Superior en Iberoamérica, 2007

FIGURA 7
NÚMERO DE PATENTES POR PAÍS CONCEDIDAS ENTRE 1963 Y 2005
Fuente: Educación Superior en Iberoamérica 2007

FIGURA 8
LUGAR DE IBEROAMÉRICA EN EL PORCENTAJE DE PATENTES
CONCEDIDAS ENTRE 1963 Y 2005
Fuente: Educación Superior en Iberoamérica 2007

FIGURA 9
GASTO EN INVESTIGACIÓN Y DESARROLLO 2000-2005
(PORCENTAJE EN PIB Y EN DÓLARES POR HABITANTE)
Fuente: Educación Superior en Iberoamérica 2007

Bibliografía
•    Cinda “Educación Superior en Iberoamérica” –Informe 2007
•    Elsevier “Staying Ahead of The Curve: Rethinking Research Performance & Strategy” – Daniel Calto – Sao Paulo 2009
•    FECYT – Indicadores del Sistema español de Ciencia y Tecnología -2007
•    ICONO- Indicadores del Sistema Español de Ciencia y Tecnología -2008
•    SCImago. (2007). SJR — SCImago Journal & Country Rank. Retrieved December 16, 2009, from http://www.scimagojr.com